
Después de la dictadura de Franco, la clase política de nuestro país se reunió para hacer la constitución de 1978.
Dicha constitución fue proclamada ante la ignorancia democrática existente en la sociedad acostumbrada a vivir en un regimen dictatorial, lo que fue aprovechado por la casta política naciente para diseñar una carta magna a medida de sus pretensiones e intereses.
El sistema autonómico descrito en la constitución solo proporcionaba beneficios a la oligarquía política que veían como se incrementaban los números de cargos y por tanto los puestos de trabajos para ellos y los suyos, la propaganda iniciada por estos se encargaba de engañar a la sociedad diciendo que la administración se acercaba a la ciudadanía. Mentira y más mentiras que toda la sociedad admitió como veraces.
El permisivo sistema penitenciario es algo que también deberiamos poner en duda, ya que no creemos que sea el más idóneo para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Por todo ello desde aqui levantamos una enérgica protesta ante la constitución que poseemos y pedimos que se amolde a las verdaderas necesidades de la gran mayoría de las personas que viven en este país.